14.6.06

Feria del libro

Hay citas a las que uno se somete como a un rito. Como siempre la única duda es el buscar la tarde menos polvorienta, la hora más propicia, el cielo más encapotado que acaso pudiera dejarnos su clemencia de sombra y su dulce amenaza de lluvia en nuestra piel.
Sí. Hay citas que ya son reto a nuestra propia capacidad de permanencia, de lealtad y de constancia porque uno descubre el claro trecho que de un año a otro va poniendo su capa de sal en nuestros pasos, la espalda un poco más dolorida, los ojos más miopes, el ánimo más cerca del polvo del paseo, el cuerpo más rendido a la derrota.

Llegamos, como siempre, en metro a esa fiesta que de año en año nos da ocasión de medir el calor de nuestras manos juntas sobre el tiempo a prueba con los años que se han ido turnando en llenar y vaciar nuestras vidas. El hecho de venir nos prueba ya la victoria aún de la ilusión sobre el cansancio.
Y siempre la sorpresa de a quién veremos firmando. Otros años hubo suerte: Atxaga, Ángel Álvarez.... Este año se nos pasó Benjamín Prado, pero hemos acertado con él otra vez, con Sampedro como un embrujo de la plena madurez, la sonrisa y la lúcida mente por la que aún rezamos a la Horas para vivir altivos el tiempo que nos quede.
Y así el rito de pasar por encima de tantas apariencias para engaño de incautos hasta incidir en la palabra más profunda de aquellos que buscamos: una guía que nos hable de la paz del golfo de Rosas a cuyas cercanías pensamos acudir unos días este verano, algún manual de jardinería que nos acerque algún añorado verdor, poemas...
Hubo suerte: Strindberg y Turguéniev en bilingüe. Los dos últimos premios Hiperión (sorpresa de ese chaval de instituto de este año. Envidia de un alumno así...). Pensaba en aquellos lejanos Luisa Castro y Almudena Guzmán (incomprensible “Versos del Eunuco”; encantador “Usted”) y la cercana y densa Ada Salas.
Pero cayeron también Gimferrer y su nuevo y sexagenario amor reencontrado al cabo de los años (“Amor en vilo”). Caballero Bonald con su “Manual de Infractores”... No resisto abrir de inmediato el libro por Terror preventivo : “¿...no escuchas.../ la marca repulsiva del investido de poderes/ sus rapiñas, sus mañas, sus patrañas?...”
Y a la vuelta las fotos increíbles del mundo a baja altura con la huella de la miseria y la grandeza humanas.
Y ya, casi al final, el acecho al rostro pleno de J.L.S. al fondo de una hilera de gente que espera su firma. .. recuerdos e inyección de vida.
Poco más.
Un año mayores.
Y aún la vida no nos ha derrotado.
Y tanto acaso aún por encontrar.

21 Comments:

Blogger UMA said...

Hay citas que hablan de lo que somos, hay formas de decir las cosas, Ybris, usted tiene el don de decirlas de esta forma...y uno viene y se empapa de ganas de tener citas de estas, 'inquietantes como un sueño'...tan cerca que casi se lo toca.
Palabras que se entrelazan sencillas y el corazòn en la mano.

Un abrazo y mi deleite.
Ahora si a descansar:)

14/6/06 6:59 a. m.  
Blogger Luis said...

Magnífica descripción de tu cita anual con la feria del libro, de busquedas y encuentros, también muchas recomendaciones apuntadas.
Por supuesto que aún quedan más busquedas y encuentros.
Un abrazo

14/6/06 9:36 a. m.  
Blogger koffee said...

Anuncian las ferias en cartelones que pocos contemplan y, si lo hacen, quizás muchos no encuentren la motivación suficiente para ratonear entre libros. Sin embargo tras leerte, lamento haber celebrado mi feria en abril. Tienes la virtud de motivarnos, que no es poco!. Nos lo pones en bandeja.

14/6/06 10:13 a. m.  
Blogger libertad said...

qué delicia, pasear entre libros y estos autores que citas!
Un beso

14/6/06 11:04 a. m.  
Blogger DaliaNegra said...

Mmmmm,me ha encantado :)))))
Cuando escribes poemas eres espléndido,y cuando nos cuentas algo en estos precisos y pequeños mosaicos ,eres ameno como ninguno.
Un beso :)

14/6/06 12:28 p. m.  
Blogger Purificación Ávila. said...

Yo me paseo por las Ferias del Libro de Bilbao o Durango. Pero, igualmente, se siente la misma sensación: invariable y conciliadora con quienes amamos estar rodeados de libros.
Y los autores, los que nos firman, sean más o menos importantes, nos llegan al 'alma libro' que poseemos, que acaso nos posee. Que de otra forma no hallaríamos de dónde sacar 'fuerzas'para buscar ese momento propicio del que habláis.
¿Acaso el tiempo existe? Allí estaba J.L.S. dando muestras -como bien decís- de una vida larga llena de palabras, con la carga del trabajo y el surco de las arrugas. Pero allí, esperaba para firmar su/s libros, como si fuera novel. Esa es la gente que hace que merezca la pena pasar las inclemencias de un día.Todo sea por los LIBROS.
Felicidades por el contenido de su blog. Un saludo,
A.R.

14/6/06 12:38 p. m.  
Blogger -Pato- said...

Esa capacidad tuya de decir lo simple de manera bella me deja siempre así...

...flotando.

Cuantos Ybris me habré cruzado en las ferias del libro, cuantos...

Besos y palabras que están todas aquí, pero mudas ;)

14/6/06 7:20 p. m.  
Blogger manuel_h said...

en cualquier feria venidera te pediré la firma, amigo

14/6/06 7:26 p. m.  
Blogger Alicia 2.0 said...

En las ferias del libro siempre tengo a sensación de lo poco que dura la vida y todo lo que no voy a poder leer.

14/6/06 7:32 p. m.  
Blogger desmartes said...

Y (deseo que) aún tanto por contar...
Un casi buenas noches :)

14/6/06 7:51 p. m.  
Blogger Misscronic said...

Por lo visto se trató de una cita placentera y de provecho. No me extraña que se convierta en rito, sobre todo cuando sus frutos se pueden disfrutar durante años.

14/6/06 7:54 p. m.  
Blogger cordelia said...

Cuando un autor me firma un libro es cuando realmente me siento cercana a él. Y es que yo suelo idolatrar muchísimo a los grandes escritores.

14/6/06 9:02 p. m.  
Blogger Lunarroja said...

Siempre es una gozada darse un paseo por la Feria del Libro... aunque cada año estemos un poco más viejos.

Muchas gracias por tus palabras. De corazón.

14/6/06 11:37 p. m.  
Anonymous muralla said...

Pasear entre libros siempre es un placer supremo, aunque, como bien dices, cada año notemos más las inclemencias del tiempo y de su paso por nuestro cuerpo.
Me alegro de que hayas disfrutado una vez más.
Bicos.

14/6/06 11:41 p. m.  
Blogger Insanity said...

Hemos ido con vos a la "Feria del libro" , Ybris. Fuimos de paseo contigo, ¿ no te diste cuenta?.
Gracias por compartir tanto.
Feliz jueves.

"Hay citas a las que uno se somete como a un rito. Como siempre la única duda es el buscar la tarde menos polvorienta, la hora más propicia, el cielo más encapotado que acaso pudiera dejarnos su clemencia de sombra y su dulce amenaza de lluvia en nuestra piel."

15/6/06 7:45 a. m.  
Blogger Esther said...

Nosotros agarramos la mochila, con agua fresquita, un juguete para el pequeño y al Retiro. Conseguimos sin dificultad la firma de Benjamín de Prado... Después de una tarde intensa, ese día dormimos todos con una sonrisa en los labios. Con ganas de esperar a que llegue de nuevo la feria del libro.

15/6/06 12:49 p. m.  
Anonymous Consuelo said...

Me admira la facilidad que tienes para motivarnos

15/6/06 1:03 p. m.  
Blogger Isthar said...

Esas citas son especiales, nos abren un mundo de letras y miradas y nos llenan por dentro de papel y música de la que se escucha por los ojos.

Yo procuro no perdérmela nunca :)

15/6/06 2:02 p. m.  
Blogger yavalabala said...

un lujo la vida, un lujo las personas cercanas y las desconocidas que no se rinden, que año tras año se transportan por el júbilo bajo la lluvia y un lujo las gentes que con sus palabras nos reinventan la propia vida, llenándola de sentidos y merecelapenas.
Como los dueños de las firmas.
Y como tú

15/6/06 8:24 p. m.  
Blogger thirthe said...

yo digo como manuelh:-))

15/6/06 10:19 p. m.  
Anonymous Pedro (Glup) said...

Y tanto acaso aún por encontrar.
Ole, Ybris, sí señor (o eso dice mi padre).

16/6/06 5:34 p. m.  

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