14.1.09

Optimismo

He envidiado siempre a los optimistas.
Gente como G. al que le felicité por año nuevo pregúntándole qué tal y me contestó que  se había torcido un pie con la inmensa suerte de que había sido el izquierdo y eso le había forzado a entrar en el nuevo año con pie derecho.
O como mi hija que, tras tirar todo el contenido de un armario de la cocina, respondía a mi pregunta sobre la razón del estrépito consiguiente: “Nada, papá, ha habido suerte, se me han caído dos botellas de aceite pero sólo se ha  derramado una”.
O como L. que tras darse un martillazo en un dedo comentaba que el lado bueno de los dolores consistía en lo a gusto que se quedaba cuando se le pasaba.
O como J.M, recordado profesor mío de Historia, que jamás corregía sin emplear un lenitivo:  “Dice Usted bien pero mejor diríamos” aunque se tratara de achacar a los cartagineses la construcción de la mezquita de Córdoba.
O como un esforzado y tenaz amigo que, tras suspender por sexta vez el griego de comunes en la Facultad de Filosofía y Letras aseguraba: “Me han vuelto a suspender  pero alguna vez será la última”.
O como el siempre recordado F.P. que hasta en los más dolorosos momentos de su dolorosa vida proclamaba:  “¿Preocupado yo? Bastante tengo con estar jodido”.
O como aquel mítico profesor mío leonés, empedernido deportista,  que tras romperse un dedo del pie jugando al fútbol se negó a retirarse mientras decía a su pie: “Y ahora ya puedes doler, que para el caso que te voy a hacer…”.
O como el de la película que, rechazado por su amada con la aseveración de que tenía una probabilidad entre mil millones de que le quisiera, afirmaba: “Menos mal. Ya había perdido toda esperanza”.

Y digo que los he envidiado porque, aunque siempre sostuve que la alegría es el lado inacabado de la pena, nunca me he dejado guiar totalmente por el optimismo. Todo lo más he empleado el sistema del paréntesis: lo que va dentro de él , por muy largo que sea, acaba por dejar paso a lo principal que va fuera.
Estaréis de acuerdo conmigo en que mejor es eso que el pesimismo de otro profesor al que felicitamos en su cuarenta aniversario y replicó: “Una lástima. Otros cuarenta y hecho un cacharro”
En el fondo es cuestión de encomendar a la probabilidad un lado lleno de la botella y alegrarse de ello.
Cuando, en asuntos de opinión, en vez de la probabilidad ponemos la certeza hay algo que no encaja.
Por eso prefiero que me digan que disfrute porque quizás Dios no exista a que me inciten a la felicidad porque Dios sin duda sí existe.
Quizás porque la cierta amenaza de un cierto infierno -por mucho que se lo callen en el eslogan- más incita al pesimismo que al optimismo.
En todo caso mi deseo sin reservas es el de que seáis felices y optimistas.
Creáis lo que creáis.

44 Comments:

Blogger Cecy said...

El mirar el vaso medio lleno o medio vacio, tambien depende de la situación que uno se encuentre.

Sabes Ybris, cada vez que empiezo afirmando algo, termino diciendo que sospecho que es así.

Pero ser felices, siempre lñe digo a mi hijo que esa es su obligacion.

Y a ti tambien querido amigo!.

Besos.

14/1/09 6:55 a. m.  
Blogger Athena said...

Como eraa quello de que un pesimista es un optimista realista.

No me fío del optimismo desbordado suele ser poco real.

Besos.

14/1/09 7:25 a. m.  
Blogger mangeles said...

Me ha encantado el optimismo de los que te rodean o han rodeado. Y me apunto al eslogan de probabilidades y no de certezas.

Besos amigo Ybris...siempre es un placer leerte.

14/1/09 8:25 a. m.  
Blogger marisa said...

Yo soy moderadamente pesimista y mi optimismo también es moderado. Me gusta como a benedettti defenderla alegría pero sin pasarse...Besos

14/1/09 9:24 a. m.  
Blogger mia said...

Muy bien expuesto

Y tú maestro de vivencias

bien sabes que todos

los extremos,no son buenos!

A veces sonrío,por ejemplo:

Acompañando a mi marido al

psiquiatra,éste me dice que yo

soy Eros y él es Tanatos...

Y es que cuando él dice que

"un pesimista es un optimista

bien informado",estoy obligada

a sacar mi parte de querer

balancear...sabiendo lo difícil

que es vivir en en el justo equilibrio!

Yo también deseo que se sea muy feliz...

Manera de decir,sabiendo lo transitorio

de la dicha y el sufrir....

Podemos estar felices o desdichados

en momentos determinados,

pero serlo definitivamente......

Pues eso optimistas felices

estarlo lo más frecuentemente posible.

besos ybris

14/1/09 9:45 a. m.  
Blogger Luisa Arellano said...

Hace pocos días en un meme, auspiciado por mi amiga Cristal00k, en el que había que definirse con seis palabras, me reconocí como “una perdedora, muy, muy, muy optimista”

Vivimos en el filo, en una maraña de situaciones y contextos que deben encontrar equilibrio entre lo positivo, lo negativo y viceversa :)
Lo negativo debe contrarrestarse siempre con actitudes positivas. Así, al menos, sobrevivimos.

Un lujo haberle encontrado, Ybris.

14/1/09 10:42 a. m.  
Blogger Isabel Martín said...

yo creo que en el fondo también soy de las optimistas, sino no estaría aquí, porque tal y como está el patio...

además, un@ no puede decir si está teniendo suerte o no en la vida hasta que llegue su último minuto, segundo, instante,... y entonces... ya no estará aquí, así que dará igual.

Por tanto... ¡a vivir que son 4 días!

14/1/09 10:48 a. m.  
Blogger Eva said...

Yo soy por naturaleza pesimista, de las que no es que vean el vaso medio vacío sino que, en ocasiones, ni siquiera lo ven. No sé si es por educación o por carácter. Me gustaría ser de otra forma, ya que la desgracia, plato de por sí poco apetecible, se digiere mejor con un poco de esperanza.

Me encantaría estar rodeada de gente tan optimista, les adivino además buen caracter. Y ya se sabe que tarde o temprano todo acaba pegándose (incluso lo bueno ;-) )

Un abrazo

14/1/09 11:38 a. m.  
Blogger irene said...

Es igual los dioses que existan o que dejen de existir, no hay que dejar bajar la guardia y procurar ser optimistas, si no hay infierno, mejor, y si lo hay, ¿para qué preocuparse antes de tiempo?, que te quiten lo "bailao". Además, es más sano y más divertido, por todo lo que cuentas, ser optimista. Yo me lo he propuesto y lo mantendré, mientras pueda.
Te deseo igualmente mucha felicidad y sobre todo, mucho optimismo.
Un abrazo, Ybris.

14/1/09 12:10 p. m.  
Blogger Tumulario said...

Y a mi que cuanto más me esfuerzo en ver el lado positivo de las cosas más veo solo el contrario y al reves cuando no me esfuerzo nada es cuando le veo el lado bueno a una catastrofe.

De todas formas siempre es bueno tener cerca un optimista para que se te borren las penas.

Un abrazo desde el túmulo

14/1/09 12:20 p. m.  
Blogger Bel said...

Gracias, muchas gracias, Ybris, por ese surtido de optimismos, y gracias a ellos. Bien pensado, creo que tiro más hacia el pesimismo pero me esfuerzo, de verdad que me esfuerzo, por ser como tus amigos.
¿Sabes que vivo en Barcelona y todavía no me he topado con ninguno de esos autobuses?
Un gran abrazo.

14/1/09 12:24 p. m.  
Blogger -Pato- said...

Yo voy de un lado al otro haciendo equilibrio, ni muy muy ni tan tan :))

Pero hoy estoy con una sonrisa optimista, contenta de volver a estar por aquí y darte un abrazo.

Besos.

14/1/09 12:41 p. m.  
Blogger Margot said...

Me recordó una frase de Woody Allen que lo mismo te conté porque me gusta mucho y la suelto siempre que puedo:

Da igual ver la botella media llena o medio vacía, el problema es que sé que está llena de veneno...

Pues eso, jajaja. Pero me sucede lo que a ti, defiendo la alegria aunque no siempre pueda o sepa ser optimista. Y por si las moscas... prefiero el primer eslogan, no sea que... jajajaja.

Besos alegres en ovillo!

14/1/09 1:06 p. m.  
Blogger Carz said...

Pues no sé... pero a mí se me ha ocurrido esta tontería que diría un pesimista que, por no creer en el optimismo, acaba siendo optimista...

"Lo mejor del optimismo es que te lo acaban quitando".

Bueno, un abrazo.

14/1/09 2:22 p. m.  
Blogger July said...

Gracias-.

De un optiMistAAA empedernido ;)

14/1/09 3:05 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

En lo básico estoy conforme, siempre fuí partidaria de buscar el lado positivo a todo; pero siempre admiré a las personas que creen en sus ideas, sean las que sean y contra viento y marea tratan de demostrárselas al mundo (es muy distinto tratar de imponerlas). La mayoría de las veces no creemos la verdad por el empeño que ponen los poseedores de tamaño tesoro en que no se descubra, prefiero que me demuestren una mentira a que duden de su verdad.

Besos

14/1/09 4:49 p. m.  
Blogger marea@ said...

El optimismo es una herramienta que ayuda en mucho, aunque creo que esa herramienta es innata el que la tiene la tiene y el que no difícilmente la puede conseguir... de todas formas se tiene que usar con tiento, para no despegar los pies del suelo.

Intentemos al menos parecernos a los optimistas, aunque solo sea eso.... parecernos.

Un abrazo amigo. Marea@

14/1/09 6:09 p. m.  
Blogger koffee said...

Confundo muchas veces pesimismo y realismo, como le ocurre a la derecha con el centro, por situarnos. Esta vez, seré optimista, y diré que felizmente, "solo han sido diez troyanos" quienes invadieron mi pc, y que "una suerte que en casa solo haya sido el mío el afectado", con lo que podré seguir dando la vara.
Y..... y lo calentitos que estaremos en el infierno!!!!!!!!!!

Muchos, muchos besos, amigo!.

14/1/09 7:52 p. m.  
Blogger Tamara said...

Los ejemplos con los que has iniciado el post me han encantado. El espíritu positivo mejora a uno siempre, acerca, concilia, fortalece. Lo negativo, el pesimismo, siempre es hostil, repele, aleja, aisla. Pero ambos se complementan en la sinfonía diaria, en la batalla continua. Y así, yo, personalmente, siempre prefiero inclinarme un poco más hacia el optimismo.
Tus buenos deseos me llegan, y te los envío a ti también (pero nuevos).
Muchos besos.

14/1/09 10:16 p. m.  
Blogger Kiko said...

me siento bastante identificado contigo, eso de envidiar a los optimistas... No es que sea pesimista pero siempre queda ese regusto inexplicable...

Suerte que nos queda la ironia!

14/1/09 10:36 p. m.  
Anonymous Arya said...

Siempre tengo la sensacion que la gente muy optimista.. es la que mas penas carga. Apreciacion personal.

Y comiendome los ascentos.. te envio una sonrisa, que como el bostezo, creen en buen contagio..

Saludos cordiales Caballero.

15/1/09 4:12 a. m.  
Blogger paaliy said...

"¿preocupado yo? bastante tengo con estar jodido"

ojalá yo pudiera ver así la vida siempre..

gracias por compartir esos "optimismos" que te rodean :)

15/1/09 4:16 a. m.  
Blogger Tempero said...

Aunque en optimismo y en desasosiego andamos a unas, prefiero considerar a la pena como mordisco de la alegría. Hoy día hay mucha pena latente y mucha falsa alegría.

¡Ah, alegría en estado puro!
No sé, no la hallo.
Dentelladas me dan y me la quitan.

Y que razón tenía el poeta que lo dijo. Abrazos certeros, Ybris.

15/1/09 10:04 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

me uno a este estupendo post.

thirthe

15/1/09 12:26 p. m.  
Blogger MBI said...

O como yo, que hoy he tenido la inmensa suerte de comenzar mi lectura de los comemntarios por el tuyo...y todo ha cambiado.

15/1/09 1:30 p. m.  
Blogger mia said...

Hoy quisiera ser tan optimista!

besos ybris

15/1/09 1:48 p. m.  
Blogger ÓNIX said...

Nunca he sido partidaria de la imitación pero cuando se trata de conductas respetables, de acciones que favorezcan en nuestra personalidad y vida en general, pienso que es una tentativa necesaria...

Lejos de envidiar a los pesimistas, pienso que es mejor imitarlos, adoptar esas conductas que los hacen ser tan radiantes y decididos de manera positiva ante la vida y las circunstancias adversas que muchísimas veces se presenta a lo largo del transitar diario...


A mi criterio personal, la felicidad está a la par con el optimismo... Porque los pesimistas pueden tener todas las oportunidades del mundo en sus narices, pero con su negatividad de un logro pueden generar una derrota o simplemente no saben aprovechar del todo su potencial para soñar e idealizar lo que verdaderamente desean y así luchar por el cumplimiento de esas metas...

Y como una optimista en formación, deseo mil bendiciones para ti Ybris y que esa personalidad especial que posees, perdure y se fortalezca cada día más en función de tus ideales... Muchos besos, este será el comienzo de muchos días cargados de magia y alegría...

15/1/09 2:41 p. m.  
Blogger DaliaNegra said...

Besos de una optimista:))***

15/1/09 3:19 p. m.  
Blogger Sasian said...

buen rollito!!! jeje
yo añadiría que nos dejen ser optimistas, aunque sea para poder ser pesimistas, cramos lo que creamos...y nos dejen creer en paz aunque no se lo crean-

un beso Ybris

15/1/09 5:31 p. m.  
Blogger entrenomadas said...

Bueno,
he tenido suerte. Me venia bien leer esto, es más, necesitaba leer algo así.

Besos y AUGURI!!!


Marta

15/1/09 6:01 p. m.  
Blogger Raquel T. said...

Tengo que reconocer, amigo Ybris, que, entre el optimismo, el pesimismo y yo, hay una peculiar montaña rusa, en la que ellos deciden, por días, quién conduce por los raíles. Pero también reconozco, y con agrado, que cuando he hecho ejercicio del optimismo, todo ha resultado mejor y mucho más llevadero. Oye, me has recordado lo que decía también un profesor mío, aquello de "no nos hacemos mayores, nos hacemos mejores", estupendo, pero la de "¿preocupado yo? Bastante tengo con estar jodio" creo que es insuperable (¡jajaja!), así que hay que aplicarla y trabajar un poquito nuestro estado de ánimo y sacarlo a pasear con sonrisa lo más a menudo posible.
Abrazos sonrientes...

15/1/09 8:55 p. m.  
Blogger Ventana indiscreta said...

¿Para cuando una sociedad laica sin el agobio de que si dios por aquí, de que si dios por acá, que si no dios? ¡Qué lastre ante tanta invocación a dios llevamos acumulado!

Besos.

15/1/09 10:41 p. m.  
Blogger Sangre said...

Yo soy uno de esos...
Un abrazo
Carlos

16/1/09 1:32 a. m.  
Blogger Ego said...

Envidio tanto a los optimistas que hay días que me paso a su bando.
Un (b)eso con estufa

16/1/09 3:09 a. m.  
Blogger Antonio Castellón said...

Hola, Ybris.
Descubro su rincón literario con esta reflexión sobre el optimismo, y estimo que ha sido un buen descubrimiento.

Un saludo de uno que suele andar casi siempre por la línea intermedia de la botella, y no porque participe por igual de 'lo bueno' y lo 'malo', lo óptimo y lo pésimo, sino porque justo ahí, en esa línea divisoria, puede respirar y beber sin moverse del sitio.

Antonio C.

16/1/09 5:57 a. m.  
Blogger raga said...

yo he envidiado siempre a los pesimistas...

17/1/09 12:44 a. m.  
Blogger Fermín Gámez said...

Yo suelo tender al optimismo, pero cada día me cuesta más trabajo, o quizás me siento más apático, no sé. A veces creo que el pesimismo me es más fiel a lo largo de la vida.

17/1/09 12:18 p. m.  
Anonymous laMima said...

Me decía el jueves una buena amiga que el optimismo es en realidad un salvavidas.
Lo es de verdad.
Yo que durante un tiempo extravié el mío he visto lo duro, lo imposible que es en cierta forma mirar al futuro fuera de su mano.
Yo no puedo. Necesito serlo.
Besos

17/1/09 5:34 p. m.  
Blogger ZenyZero said...

¿No dicen que un optimista es un pesimista mal informado? Eso es el colmo del pesimismo.

Pero yo digo, para mí, que "el optimismo existe, porque existe la esperanza"
Y ya sabemos que la esperanza es lo último que se pierde.

Un abrazo
Chuff!!

17/1/09 7:40 p. m.  
OpenID tajalapiz said...

Hoy escuché a Paul Auster citar a Gramsci que decía : pesimista en la cabeza, optimista en el corazón. Los excelentes ejemplos que das no dicen otra cosa.
Feliz año.

18/1/09 4:36 p. m.  
Blogger raindrop said...

Hay casos en que el optimismo parece fundirse con el conformismo. Un sucedáneo, vamos.

Pero lo prefiero al pesimismo: no sirve de mucho.

abrazos

18/1/09 5:06 p. m.  
Blogger Antón Abad said...

¡Qué maravilloso compendio de optimistas amigo Ybris!; yo apenas conocí a un tipo que golpeado duramente por la vida, se compraba zapatos dos números menores a sus pies, para tener la alegría de quitárselos al acabar la jornada.
Y yo me pregunto: ¿y si la única razón que dan, quienes aseguran que Dios existe, es que en él creen?; ¿porqué no habría la duda de otros, al suponer, apenas, lo contrario, ser una hipótesis de lo más probable?. ¿Qué dios omnipotente permitiría la duda que le descalifica?; ¿que dios eterno habría de aceptar un calendario escueto de apenas dos mil añitos en el infinito del tiempo?; ¿deberíamos acusarle de dejación de funciones en la casi eternidad?. Cuando todos los dioses se hayan muerto, de muerte natural, la duda seguirá subiendo los escalones de dos en dos, con su porte atlético, en busca de una verdad que no acepta intermediarios interesados.

18/1/09 7:06 p. m.  
Blogger manuel_h said...

igualmente, Ybris, y que me arranques muchas veces carcajadas como las de hoy.

26/1/09 12:35 a. m.  
Blogger Simplemente Olimpia. said...

Por naturaleza, por incorformismo, por deformación...soy optimista...y casi siempre me sale...no tengo tiempo para negar y suelo enfocar bien en la oscuridad...;)
Pensé en hacerte un trasvase de favorabilidad, pero me temo que no lo necesitas, posees sufuciente, (tus letras te delatan) quizas sólo haga falta insuflar un poco flotará más.

Besos gaseosos

Olimpia.

25/4/09 8:54 p. m.  

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