4.4.06

Mis queridos monstruos 3

El de hoy es totalmente predecible.
Y, sin embargo, para mí el más difícil de todos porque todo el mundo le conoce y, sobre todo, porque me obliga a volver adonde no quería: a una etapa de mi vida que no quisiera recordar.
Pero una entrevista de ayer, lunes, en El País a este monstruo inconmensurable me ha colocado entre la espada y la pared. Porque se lo debo.
Y es que esto me obliga a empezar con una confesión de algo que me avergüenza:

"Tengo un título que dice “Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales”.

O sea, justo en lo que menos sé, en lo que menos me gusta y en lo que me ha provocado la mayor crisis de mi anodina existencia. No podría explicarlo sin hablar de mí hasta el límite de mi capacidad de pudor. Y este ni es el momento ni tengo fuerzas para ello.

La Universidad es un ámbito extraño donde las relaciones personales con los profesores son muy difíciles (400 matriculados en mi curso) , máxime cuando uno pretende acabar, acabar y acabar para empezar muy lejos y con otros ojos.
A pesar de todo hay quien destaca por algo. Y tengo que reconocer que la asignatura de Estructura Económica era algo especial: el catedrático JOSÉ LUIS SAMPEDRO parecía dispuesto a estrellarse contra un muro haciendo de esa asignatura algo vivo: una denuncia contra las estructuras injustas y contra una Economía al servicio de unos pocos.
De eso pueden hablar todos y no podría añadir nada a lo que muchos harían bastante mejor que yo.
Pero lo mío con ese gran hombre es insólito.
En una ocasión manifestó su amor por escribir y que, para poder hacerlo a gusto, se levantaba todos los días a las cinco. Yo tomé nota y me dije: “Si alguna vez yo puedo ser yo, intentaré hacer lo mismo”.
Y en cuanto pude serlo lo hice. No utilizo despertador. Una extraña convocatoria, una terrible tozudez y una absoluta rebeldía me levantan dispuesto a vengarme de mí mismo. Y, podéis creerme, mi primer pensamiento inevitable del día es a ese hombre de quien el peor, con mucho, de sus pasados alumnos aprendió, no Estructura Económica, sino algo mucho más grande:
La fidelidad a sus propias limitaciones.

Desde aquí y con todos cuantos puedan y quieran leerme y a cuantos el azar traiga a mi gratitud brindo con mi recuerdo alzado desde mi rincón por este hombre inmenso.

16 Comments:

Blogger Luces said...

inmenso y humilde
mi enhorabuena, menuda suerte.
Besos

4/4/06 8:24 a. m.  
Blogger Luis said...

Compañero y humilde Ybris, admirables tus madrugones. Y admirable Sampedro, leí la entrvista que le hizo Juan Cruz. Si hubieran más personas con esa lucidez de pensamiento y denuncia social en lugar de tanto mediocre mediático que no ven más allá del dinero y la imagen nuestra anodina vida sería distinta. Pero supongo que se trata de ser selectivo y buscar lo que nos aporta luz entre tanta tiniebla.
Un abrazo

4/4/06 10:33 a. m.  
Blogger IVAN said...

Y que todos los trajes de piel se ajusten a nuestras limitaciones siempre y poder volar con el peso permitido sin caer.

4/4/06 12:47 p. m.  
Blogger libertad said...

Su lucidez me fascina. "Escribir es vivir", empecé el año en el aeropuerto de Palma leyéndolo, y he de reconocer que me entusiasmaba el libro, porque siempre me entusiasmó José Luis Sampedro. Para aprender, para aprender leyendo de cómo el hacía para escribir, a ser un mirón de lo que le rodea y luego captarlo o plasmarlo en novelas. Sin embargo, a mí, que me gusta cierta parte de la Economía, aunque no me va la vida en ello, me parece que también le he leído refiriéndose a ella, y creo que hay poca gente con tanta sensatez y capacidad de abordar los problemas económicos de forma global...a lo mejor los que estudian CC.EE. y además les gusta o les apasiona la escritura tienen esa extraña habilidad?...

4/4/06 1:52 p. m.  
Blogger koffee said...

Sensibilidad y humildad, mezcla maestra intrínseca. No puede aprenderse pero... tal vez contagiarse.

4/4/06 2:06 p. m.  
Blogger manuel_h said...

bien, ya entiendo las horas a las que colocas los comentarios por ahí. Claro.
Y hablando de comentarios, que sepas que tienes mal puesta la dirección de este blog en el mío, porque te sobra una "e", y por eso cuando pico allí para venir hasta aquí siempre me sale un 404 muy grande.
Por último, conozco a Sampedro sólo de las novelas y entrevistas y eso, y siento una cochina envidia de quién lo haya tenido de profesor.
Y nada más.
un abrazo

4/4/06 7:46 p. m.  
Blogger Vera said...

Me han entrado escalofríos. Qué gran hombre. En cualquier carrera descubres a profesores increíbles.
Yo también tengo una deuda conmigo misma.
Espero que cuando acabe la licenciatura de matemáticas tenga tiempo para saldarla...
Mientras tanto hago lo que puedo.

4/4/06 10:24 p. m.  
Anonymous muralla said...

Es siempre hermoso y reconfortante reconocer la labor que dejó en nosotros un maestro, pero si ese maestro se llama J.L. Sampedro es un además un lujo...
Bicos a los dos.

5/4/06 9:35 p. m.  
Blogger thirthe said...

solo por tener a J.L. Sampedro como profesor me habría matriculado yo en Económicas.
Te envidio, no sabes cuánto...pero me alegro por ti que lo disfrutaste

5/4/06 9:38 p. m.  
Anonymous mad said...

Hace días que te voy leyendo, más o menos. Te voy viendo por mis blogs más queridos. Y -lo definitivo- mi madre, Muralla, me dijo que eras una delicia con las teclas...
Y hoy leo esto... Ays
No terminé Económicas. No pude. En mí creció una imposibilidad total para seguir (y no me quedaba tanto). Una de las razones es que no tuve la suerte de tener buenos profesores. Pero recuerdo con especial cariño las clases de Estructura de Vidal Villa, ya ves.
De Sampedro no te diré nada nuevo, claro.
En fin, un placer.

7/4/06 8:58 p. m.  
Blogger Isthar said...

Esto es lo que Sampedro es para mi: http://reflexionesenblancoynegro.blogspot.com/2005/10/escribir-es-vivir_28.html

8/4/06 2:48 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Best regards from NY!
»

26/11/06 12:56 p. m.  
Blogger sergisonic said...

economía, una gran decisión y mi (primer) gran error.
enderecé cosas con el marxismo de Vidal Villa y su Estructuralismo, del que parece que he olvidado el tesón y esfuerzo en ganar batallas aparentemente perdidas (sí, eso intenta espolearme); preciosa coincidencia cuando lo encontré en el pequeño municipio dónde trabajo, en dónde tenía una casa. Me encantaba saludarle, y hablar con él, cuando venía al Ayuntamiento. Recuerdo que la última conversación, poco antes de su marcha, le comenté que toda la vida recordaría el aplauso sincero que los alumnos le dedicamos cuando acabó la asignatura, aquel curso ya lejano, de Economía Mundial. Éramos 200: el sonreía desde su mesa, mirándonos.

22/1/07 8:20 p. m.  
Blogger ybris said...

Gracias, amigo Sergi, por retroceder hasta aquí.
Es curioso que también Mad, un poco más arriba, cite a Vidal Villa.
Se ve que dejaba huella.

Abrazos.

23/1/07 5:55 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Very cool design! Useful information. Go on! »

26/4/07 10:47 p. m.  
Blogger Simplemente Olimpia. said...

Por él.

Olimpia.

3/4/08 10:38 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home