18.2.09

Libertad

En aquellos lejanísimos años en que la libertad no era un dato tan evidente como podría parecer sino cuando la enrevesada teología del cristianismo se empeñaba en conciliarla con la omnipotencia divina (como si no fuera del revés, que era Dios el que tenía que explicar su influjo en la libertad humana) un profesor mío explicaba una vía intermedia entre las dos teorías en boga. La llamaba teoría psicológica y la basaba en Agustín de Hipona citando un texto suyo que explicaba la acción de Dios en la voluntad humana como una atracción que el hombre sigue libremente: “Muestras unas nueces a un niño y con ellas le atraes”.

Naturalmente sus oponentes le objetaban que estábamos en las mismas, porque, una de dos: o el resultado era infalible e ineludible –en cuyo caso no había libertad- o podría suceder que no se llegara al resultado –en cuyo caso Dios no era omnipotente.

En el fondo se trataba de lo que hoy me parece una realidad: que la libertad es sólo un sensación interna. Por supuesto que no se trata de conciliarla con la omnipotencia divina en el marco de ninguna teología (porque ese es un problema, según creo, que concierne más a los posibles dioses que a los ciertos hombres) sino en el marco de nuestra propia actividad personal.

Hoy me parece claro que la libertad es sólo una sensación que procede de no intentar hacer lo que no se puede o lo que uno voluntariamente no quiere hacer. Y así tan libre es Simeón Estilita viviendo en una columna como Felipe II en un imperio en el que no se ponía el sol. Y, al contrario, tan preso está Adán en el paraíso cuando no se le deja comer la manzana que le apetece como Galileo en las cárceles de la Inquisición.

Me contaban –se no è vero è ben trovato- que Freud (cito de memoria) había inducido bajo hipnotismo a un paciente a que saliera a la calle con un paraguas  en cuanto saliera del trance. Efectivamente, al despertarse el afectado no había modo humano de impedirle que tomara el paraguas bajo todos los pretextos imaginables sin que él jamás se percatara de que algo internamente le obligaba a ello.

Hoy día, bajo la influencia de la publicidad que decide trabajar a los clientes con presiones psicológicas –subliminales a veces- bien pensadas que se plantean conseguir consumos preestablecidos y del influjo de la educación, la costumbre o la presión social, dudo mucho de que quede de nuestra libertad algo más que un gesto por el que nos refugiamos en un ámbito escogido por nosotros para movernos libremente en silencio.

Por eso algunos nos sentimos (y, quizás, en gran medida lo seamos) libres, más que por la efectiva posibilidad de elección de opuestos, por ser dueños de una zona íntima cuyos bordes nos hemos impuesto nosotros mismos libremente.

 

29 Comments:

Blogger Athena said...

Creo que en estos tiempos interesa que nos sintamos libres para dejarnos creer que elegimos.

Pero como tan bien explicas, como siempre, somos sólo dueños de una zona íntima.

Besos

18/2/09 7:22 a. m.  
Blogger marisa said...

El librepensamiento es la forma más pura de la libertad.Un abrazo

18/2/09 9:20 a. m.  
Blogger Margot said...

Ajá, yo practico y cuido esa zona propia donde soy libre, entendiendo la libertad también como la toma de límites, los míos, no los adquiridos por imposición. Y mucho menos por manipulación...

Besos en alerta, Ybris.

18/2/09 9:40 a. m.  
Blogger impersonem said...

ybris, lo has dicho todo; y es verdad y está bien contado.

Saludos.

18/2/09 9:59 a. m.  
Blogger Soportándome said...

Maravillosa reflexión. La libertad, mas que una sensacióninterna, yo diría que es una "ilusion" interna.

18/2/09 10:37 a. m.  
Blogger Casilda said...

Dentro de los limites que me marco me siento libre, aunque quizas no siempre ...pensaré en ello .
Un placer como siempre Ybris.
Besos

18/2/09 12:03 p. m.  
Blogger raindrop said...

Las corrientes filosósficas del determinismo han dejado muchas ideas sobre este asunto.
Por cierto, no sé si en esa teología cristiana (supongo que se trata de la teología católica, no todos los cristianos son católicos) cabe la idea de que el hombre no sea libre... ¿por qué, si no, obra de forma diferente a la voluntad de su Hacedor? Pero tratar de conjugar libertad humana y omnipotencia divina es como aunar tocino y velocidad: son dos cosas que no tienen mucho que ver.

Algo muy preocupante es que, si no somos libres, formas de gobierno como la democracia no tienen ningún sentido. Y la lucha contra los poderes que acechan detrás del velo de lo (cada vez menos) ignorado, se convierte en imposible de vencer.
Al final, las multinacionales se harán completamente con los gobiernos y gobernarán a rebaños de borregos.

No sé... aún no estoy preparado para creerme esto. Prefiero seguir en la brecha :D

un fuerte abrazo

18/2/09 12:37 p. m.  
Blogger mia said...

qué bien sabes decir

lo que muchas veces

sentimos,incapaces

de descifrar,escribir...

En ti la libertad

se desnuda y le habitan

todos los colores!

Gracias ybris

besos

18/2/09 1:06 p. m.  
Blogger koffee said...

Gran dilema el de si somos o no libres. La relatividad impregna la palabra, y desde mi particular "república independiente de mi habitación" pienso en las mujeres afganas... ufff!

18/2/09 2:16 p. m.  
Blogger Carz said...

"Por eso algunos nos sentimos (y, quizás, en gran medida lo seamos) libres, más que por la efectiva posibilidad de elección de opuestos, por ser dueños de una zona íntima cuyos bordes nos hemos impuesto nosotros mismos libremente"

Ay, mi querido profesor, una definición recursiva del sentimiento de libertad.

Ante la imposibilidad de definir de forma absoluta (y coherente) lo que es la libertad (si pretendemos que no defina a un conjunto vacío) dejemos que el pragmatismo (un gran aliado de la aún no definida libertad) nos guíe:

X es el que X se siente.

Y cambiemos X por libre, oprimido, feliz, infeliz....


Pero, ante todo, este gran y libre abrazo.

18/2/09 2:41 p. m.  
Blogger Jin said...

...dueños de una zona íntima cuyos bordes nos hemos impuesto nosotros mismos libremente...

por eso a mi me gustan enormemente los bordes irregulares, indefinidos, cortados a mano siempre!

18/2/09 3:46 p. m.  
Blogger Raquel T. said...

Siempre he creído, amigo Ybris, que la libertad nace con nosotros, como los dedos de las manos o el color de los ojos, que es tan innata en nosotros como el hábito de respirar... Es por eso también creo en la necesidad de practicarla, de apreciarla como algo propio, de entenderla como compañía constante y de extenderla hasta donde empiece la del prójimo.
Abrazos liberados de la incertidumbre...

18/2/09 4:38 p. m.  
Blogger Sangre said...

Por supuesto, pero esa zona siempre fue nuestra, sólo que a veces no sabemos llegar a ella , o permitimos a otros que lleguen cuando no tendrían que estra alli...
Un abrazo

18/2/09 5:23 p. m.  
Blogger ÓNIX said...

ybris como siempre es un placer leerte aunque no comente siempre,la verdad he estado un tanto alejada de la blogalaxia por ciertas cosas que han hecho casi imposible que continue a tono, pero cada vez que tengo oportunidad me dedico a leer esas palabras que tanto me agradan de las personas que están ahí siempre para deleitar nuestras vistas...



Mis saludos para ti y mis mejores deseos, besos...

18/2/09 5:27 p. m.  
Blogger libertad said...

Es una delicica leerte. Mira que es difícil escribir sobre la libertad. Dificilísimo. Y tú lo has hecho. Con maestría. Con autenticidad. Me quedo con esa última definición que das tú.
Un beso!

18/2/09 7:09 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Me acuerdo de el William Wallace, cuando decía aquello de: JAMÁS NOS QUITARÁN LA LIBERTAD!!! (justo antes de matarlo).

Y si dejas que te la quiten, seguirás vivo, pero más muerto.

Con eso de la libertad somos como los niños: libres por pasarnos las normas por el forro, malos por saltar la línea; vivos por sentirnos libres de todo lo que nos apresa.

Y acabo otra vez con Wallace: "Tu corazón es libre, ten valor para escucharlo". (Lo malo es que también tenemos cerebro)...
Besos libertarios.
M.M.

18/2/09 8:18 p. m.  
Blogger Miguel Ángel Y. said...

Libertad...nuestra, íntima, interior...La verdadera y auténtica libertad. Un hermoso post, querido amigo. Un fuerte abrazo desde Zaragoza, donde tanto se te quiere.

18/2/09 11:21 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Yo creo que seré libre el día que me conozca lo suficiente como para saber lo que querría o haría en todas las circunstancias que alcance a imaginar

Besos

18/2/09 11:54 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

siempre me sentí exclava de mis dudas, que no opciones, son meras dudas, tan simples como la nada, tan claras para otros como el agua que bebo

+ besos

18/2/09 11:55 p. m.  
Blogger Ego said...

Aun con mis dos cárceles, la gris y la roja; con mi monóxido de carbono, mi dependencia del móvil, mi neurosis crónica, mi afición a 'El juego de tu vida'...
Soy libre
(Un beso)

19/2/09 1:25 a. m.  
Blogger Amparo said...

Cuando era utópica creía en la libertad, ahora al pensar en la utopía y la libertad tropiezo con algún muro que no me deja pasar.

Besos, estos si que son libres, a veces.

19/2/09 6:22 a. m.  
Blogger Unmasked (sin caretas) said...

Hola,

estoy de acuerdo con Athena

es mas importante sentirse libre, uno puede serlo, pero si no lo siente, no tiene sentido.

un abrazo

Petra

19/2/09 8:48 a. m.  
Blogger Tempero said...

Sí, Ybris, pero anque comparto contigo esa zona íntima como un reducto primordial, es inevitable en ella la ósmosis, que uno no controla, y que, en cierta medida, te disloca la libertad.

Un abrazo.

19/2/09 2:45 p. m.  
Blogger René said...

No seas tan indulgente con el resto de influencias, no es sólo publicidad, es mucha de la cultura basura que sigue vendiendo lo fácil y lo establecido.
Claro que, sí, tiene usted razón, todo es puro márketing al final.
Fabuloso, como siempre.

19/2/09 7:17 p. m.  
Blogger manolotel said...

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

19/2/09 9:23 p. m.  
Blogger gaia07 said...

Además, hay que tener mucho cuidado con la libertad. Esa gran desconocida puede ser causa de una temible angustia al encontrarte ante múltiples posibles elecciones, y de un vértigo espantoso ante tal potencia personal de decisión.
Me tomo la libertad de besarte, bien agarrada.

19/2/09 9:52 p. m.  
Blogger manuel_h said...

y que sigamos siéndolo, dueños de esa zona, porque no siempre, ni en todas partes, se ha podido pensar con alguna libertad

20/2/09 11:03 p. m.  
Blogger irene said...

La libertad está en el interior, la mayor libertad es la de pensamiento, y esta nadie nos la puede arrebatar, yo me siento libre, cada día más.
Besos.

22/2/09 8:18 p. m.  
Blogger Simplemente Olimpia. said...

Libertad impuesta, para no desbordarnos? para conocer que el limite es sabernos libre?
Sí, sin duda alguna, sí, por que nos vale...pero seguro que en ese reducido espacio somos libres?, desde luego no somos únicos en él.
Aún cabe la verdad, la mentira y todo cuanto escogemos y acogemos dentro.

Olimpia.

25/4/09 10:15 p. m.  

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