3.6.09

Goliardos


Hay coincidencias extrañas que lo son menos si se consideran las aficiones que cada uno muestra. Desde este rincón virtual de un blog tuve la suerte de toparme con la poco frecuente figura de un enamorado de las tradiciones populares y -sobre profundo pensador y gran poeta clásico- digno continuador de la escuela de troveros, romancistas y copleros que desde tiempos inmemoriales amenizaron fiestas  a la par que narraban hechos o denunciaban excesos prepotentes de poderosos.
Y digo coincidencias extrañas pero menos porque alguna vez habría de ser que coincidiéramos en un lugar tan poco frecuente como podría ser una fiesta en Braojos, pueblo perdido en la sierra madrileña y no por perdido menos  admirable en la conservación de sus tradiciones y en la promoción de variopintas inquietudes  culturales.
Imposible que allí me pasara inadvertida la figura de Enrique Sabaté fácilmente identificable por la compañía de su inseparable rabel más que por ningún otro aspecto de su figura inasequible a mi probada incapacidad para reconocer hasta mi propia cara. Bastó una pregunta: “¿No te llamarás Enrique?” y una presentación “Soy Ybris” para que en breves segundos estuviéramos hablando como si nos conociéramos de toda la vida.
Hablar con Enrique mientras esperábamos la actuación genial del grupo Mayalde es algo tan fácil como difícil es estar callado a su lado. 
Que él sea un extemporáneo y humilde representante de las casta más noble de troveros medievales con un cierto sabor a intrépido goliardo daría pie a que habláramos de mi encuentro con los Carmina Burana en la cantata de Orff y nos pasáramos a comentar esas imprescindibles figuras de frailes extramonacales al estilo del hermano Tuck de la alegre pandilla de Robin Hood, de los osados estudiantes rompemoldes de las universidades europeas medievales tan enraizados en su papel de tunos tunantes tunando por calles y tabernas y de cuantos vinieron a identificarse -entre gouliards, golosos  y seguidores de Goliat- con todos los iconoclastas antisistema de aquellos oscuros tiempos de la alta edad media que nunca se sometieron a los dictados sombríos de las oscurantistas y  represivas religiones cristianas oficiales.

De aquellas impresiones comentadas sobre los poemas medievales en latín, alto alemán o provenzal encontrados en la abadía bávara de Beuren y armonizados por Orff en su cantata Carmina Burana entresacaré ahora tres por su letra para dejarlas como final de este rollo de post: 

- La impresionante evocación de la diosa Ocasión :

“Verum est, quod legitur,
fronte capillata,
sed plerumque sequitur
occasio calvata.”

La leyenda es cierta:
pelos por delante,
pero la Ocasión
es por detrás calva

Y es que la diosa Fortuna sube y baja como rueda impredecible que hay que agarrar antes que llegue porque es inasible una vez que ha pasado. No en vano a la Ocasión la pintan calva.

- Otro punto que me ha llamado la atención es que, al contrario de las indicaciones sobre la interpretación del Mesías, de Händel, en que se nos decía que la letra religiosa había que vivirla mientras se cantaba, por mucho que no fuéramos personas religiosas, nadie nos recomienda ahora hacernos prostitutas cuando coreamos la estrofa que una representante del más antiguo oficio del mundo entona:

“Chramer, gip die varwe mir,
die min wengel roete,
damit ich die jungen man
an ir dank der minnenliebe noete.”

Dame, tendero, el color
que enrojezca mis mejillas
y así atraer sin remedio
a jóvenes incautos.

- Como último punto reseñare el canto tabernario en que, tras la prepotencia del Abad al que hay que someterse y el cómico canto del cisne asado que vivó tiempos mejores en el lago y ahora es pasto churrascado de dientes ávidos, aparece el canto irreverente que remeda, entre brindis inacabables y profanas letanías, una secuencia litúrgica gregoriana: 

“Bibit hera, bibit herus
bibit miles, bibit clerus,
bibit ille, bibit illa,
bibit servus, cum ancilla,”

Bebe el ama, bebe el amo,
bebe el militar y el clérigo,
bebe aquel y bebe aquella,
bebe el siervo y la criada…
 

En fin, concluyo tras tanta divagación. Quizás hubo tiempos sombríos de ignorancia y represión, pero me alegra saber que, por mucho que se esforzaran los jerarcas por silenciarlos, todavía subsisten aquellas voces disidentes de antiguos goliardos (y nuevos como Enrique) con las que uno cantaría a pesar de todos los pesares: aunque fuera sólo por protestar:

“In taberna quando sumus/ non curamus quit sit humus”

Cuando estamos en la taberna/ no nos cuidamos del barro de que estamos hechos.





18 Comments:

Blogger Enrique Sabaté said...

Mi querido amigo, cuanto bueno nos aguarda en los caminos cuando se busca sin demasiadas exigencias, salvo aquella que nos indica el espíritu que intenta ser libre pese a las diatribas morales de las sociedades contemporáneas de cada individuo, la historia ayer fue que aquellos estudiantes libres iban en busca de un maestro y sus enseñanazas y dieron paso a las universidades y hoy andamos por los caminos estos de la ciberbúsqueda darán paso a otra serie de intentos de los defensores de lo correcto para que no se inquieten los bienpensantes y se sujeten las almas arriscadas. Mientras tanto seamos libres y bebamos por esa libertad.

Como te dije: ha sido un honor conocerte maestro.


Salud

3/6/09 8:11 a. m.  
Blogger Margot said...

Jajaja que genial!! me encantan esas coincidencias y todo lo que cuentas hoy en el post...

Mi amiga, mujer sabia y algo deslenguada, tiene un dicho: el mundo es un pañuelo y todos los locos se acaban juntando en el mismo moco (sic) (sorry, no es grosero, palabrita! siempre lo dice soltando una carcajada pícara).

Arriba los trovadores antisistemas! Todos los tiempos necesitan los suyos, sus gentes a contracorriente... ou yeah!

Besos cantarines.

3/6/09 10:05 a. m.  
Blogger koffee said...

Envidia me dáis!, que no sana: sí cochina!. Y si cuanto aquí decís, sabéis, qué no más silenciaréis?...
Besos. A ambos.

3/6/09 11:24 a. m.  
Blogger moderato_Dos_josef said...

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

3/6/09 11:32 a. m.  
Blogger moderato_Dos_josef said...

Un post entrañable. Por cierto, no conozco ¡Braojos! Debo explorar más la Sierra, creía conocerla toda y siempre se me escapan nuevos pueblos. Próxima excursión, objetivo, Braojos. ¿Tal vez josef pase al lado de Ybris sin reconocerse? No, se reconocerán sin hjaberse visto jamás en la vida jaja. Un abrazo!

3/6/09 11:35 a. m.  
Blogger siempreconhistorias said...

Pues nada de rollo, Ybris. Un post instructivo como sueles, cariñoso y lleno de anécdotas placenteras. En la conclusión toda mi admiración para quienes en cualquier tiempo y lugar se oponen al oscurantismo y se despreocupan de su materia en las tabernas.
Un abrazo

3/6/09 2:21 p. m.  
Blogger marea@ said...

Menuda sorpresa os llevásteis... lo celebro. un abrazo. Marea@

3/6/09 4:19 p. m.  
Blogger Fermín Gámez said...

Me has evocado algunos momentos de aula y también de pasillos de facultad con esto de los Goliardos, Ybris.
Me gusta en especial el último de los versos que citas, el de no cuidarnos del barro de que estamos hechos.
Saludos.

3/6/09 5:40 p. m.  
Blogger Filoabpuerto said...

¡ Qué encuentro fascinante !

emociona su relato, y , seguro que la realidad superó aún la descripción .

Me alegro Kike e Ybris ¡"Goliardos del XXI "!

Merce

3/6/09 7:04 p. m.  
Blogger thirthe said...

me ha encantado este post, y más el motivo por el que surgió. Debió ser un gran momento el reconoceros.

que sugerente la palabra goliardos, de siempre.

(sabías que en galicia tuvimos un conselleiro de cultura, que todavía colea con cargos, del partido popular, claro está, que antes de entrar en un concierto en que se interpretaba los Carmina Burana, dijo que iba a un concierto en el que la cantante se llamaba Carmina Burana, y se quedó tan fresco?)

3/6/09 8:29 p. m.  
Blogger gaia07 said...

A la diosa Fortuna solo la pilla quienes saben por dónde pasa, en tanto que a Ocasión más que reconocerla has de esperarla.
Claro que, siempre aciertan mejor el sitio quienes como vosotros viven cuanto cantan, cuentan y brindan, aquellos que solo repiten salmos pierden a Ocasión, y a Fortuna, ni la atisban.

Tener opción a descubriros es una de las coincidencias de Fortuna y Ocasión más venturosas para “l@s goliard@s iconoclastas antisistema” de todos los tiempos. Un lujazo coincidir en el vuestro.

Un beso.

3/6/09 10:30 p. m.  
Blogger impersonem said...

Ybris, por primera vez estoy en desacuerdo contigo, tu post no es un rollo, es magnífico, como todos tus post, me ha encantado, en él encuentro, una vez más, puntos de referencia que me alegran el corazón.

¡Vivan los troveros de ayer, de hoy y de mañana!; y yo canto fatal, pero me encanta escucharles.

Abrazos.

3/6/09 11:46 p. m.  
Blogger manolotel said...

Estupendo post, Ybris. Una divagación que es un paseo increible por paisajes humanos, historia viva de hoy y de antes, filosofía, música. El Carmina Burana tiene algo de cánticos atávicos y sagrados, de invocación a los dioses.

Muy ameno y ligero pero con su poquito de fondo, de reflexión. Me ha gustado.

Un abrazo, amigo.

4/6/09 12:33 a. m.  
Blogger virgi said...

¡Qué lindo Ybris! Se siente el empate que cuentas y el aire que respiraron.
Un saludo entre letras y música.

4/6/09 7:19 a. m.  
Blogger Isabel Martín said...

genial coincidencia, para los dos.
Y es que tarde o temprano tienen que ocurrir, porque si algo nos ha hecho encontrarnos en este ciber y gigantesco espacio, ¿cómo no vamos a hacerlo en ese pequeño mundo? solo hay que abrir bien los ojos y estar atentos.

El post como siempre genial... ¡cuánto aprendo con vosotros!

6/6/09 10:38 a. m.  
Blogger irene said...

Será porque lo leo con cariño, será porque me gusta lo que leo, el caso es que no me parece un rollo este post.
Me encanta "nadie nos recomienda ahora hacernos prostitutas..." en contraposición a "...por mucho que no fuéramos personas religiosas..."
El latín siempre fue mi asignatura pendiente, igual empiezo a tomarle el gustillo.
Un abrazo, Ybris.

9/6/09 6:15 p. m.  
Anonymous laMima said...

El Carmina Burana fue para mí un auténtico descubrimiento y no pierdo ocasión de escucharlo de vez en cuando en un par de versiones que tengo por casa.
Y que bonito ese encuentro que nos cuentas..¡anda que no nos está ayudando esto de la blogosfera a encontrarnos con gente estupenda ¿verdad?!, y cuando le pones cara y abrazo cálido mucho más.
Nosotros ya llevamos dos ¿eh?...que bueno.
Besos mil.

11/6/09 10:10 a. m.  
Blogger manuel_h said...

los bares... esos sitios.

12/6/09 1:29 a. m.  

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