22.12.06

Así que eso era también el aire

Era lo nuestro un amor a ciegas, la terca fidelidad con que uno se aferra a lo que necesita, su tacto en mi piel, su caricia al enjugar mi sudor, su lejana mutación en olas de verdura en las altas copas del pinar, su distancia amable al pasar ante mis ojos las formas infinitas de las nubes, sus recuerdos invernales de frío en las llanuras castellanas, su aullido más fúnebre en las largas velas de noches de difuntos...
De repente la sorpresa. Lejos de la fugaz belleza que uno quiere imponer a lo que ya es sabido, iba meditando esas ramplonas ideas con que a veces uno llena el paseo solitario por las calles inclementes de la gran ciudad en que no hay pensamientos más profundos que el precio de los boquerones que va a comprar en la pescadería y el incordio de tener que limpiarlos luego en casa, cuando, tras treinta y cinco días de aire insípido agrietándome las amígdalas y dejándome la lengua y el paladar como un trapo, un dardo fresco de sutil burbuja logró pasar por mis maltrechos orificios nasales aún avaramente a cubierto de inclemencias tras muros de ignotas congestiones.
Lo tomé con el cariño debido a un viejo amigo y le di su merecida bienvenida... cuando ¿qué era eso? Donde uno había pensado que reinaban los aromas con que el otoño obsequia al tierno invierno allí había una extraña mezcolanza de pestíferas emanaciones: gasóleo mal quemado, la fétida alcantarilla, la fritanga de la cocina cercana, un ácido hedor a sudor rancio del grupo abrigadísimo que me precedía, la peste de la esquina usada como efímero urinario por algún ciudadano en apuros...
Creo que la última vez que olí algo a fondo fue en el lejano y más acogedor Madrid de hace treinta y tantos años. No negaré que algún lado bueno tenía. De hecho una vez me quisieron gastar la broma de arrojar una bomba fétida en clase. El gesto de repugnancia de todos delató el osado hecho para dejar paso a la desesperación de una insospechada realidad: la de mi risita vengativa (Je, je. ¡Sorpresa! Como yo no huelo a joderse tocan. Cerrad todas las ventanas y sigamos la clase) . Ese fracaso tras el, ya marcado por la ancestral tradición, del día en que me metieron una lagartija en la caja de las tizas (¡Vaya! ¿Es de alguien esta lagartija? ¿No? Pues entonces me la quedo yo, pero luego no me vengan a pedirla) me inmunizaron contra las bromas ya que no contra la apatía del alumnado y me suministraron un aura de “coleguismo” que pocas veces me ha abandonado.
Pero volvamos al aire al margen del olfato.
Parece que esto va ya por buen camino. Así que aprovecho para comunicarlo a cuantos se han interesado por mi dilatada y lenta recuperación. Confío en que con ello mañana el la agudo del “Glory to God in the Highest (/Haaaaaaiest/)” y el del “and He (/Hi/) shall reign forever and ever” me sean menos traumáticos, más llevaderos a la clara memoria de Händel y más clementes con el osado esfuerzo de cantantes aficionados.
Más vale tarde que nunca.
Y que os toque a todos la lotería.
Yo -como nunca juego- tengo ya cobrado el reintegro.

17 Comments:

Blogger Insanity said...

Gracias por darnos noticias respecto a tu salud...felicitaciones, Ybris, porque ya te encuentras muy bien y esto me alegra de veras.
In.

Respecto al texto, eres increíble, Ybris.
Desde e vacio y la nada, todo se puede crear, incluso milagros. Y el respirar mas allá del olfato.
Felicidades.

22/12/06 5:46 a. m.  
Blogger María Manuela said...

Aleluya!!!
Me alegro de que por fin huelas (con todas sus consecuencias).
Que pases un feliz día y tengas suerte con la comida...
Esta tarde, cuando por fin acabe esta semana de locos, escucaré el Mesias.
Besos.

22/12/06 6:39 a. m.  
Anonymous Fernando said...

;);)..muy bueno los recuerdos infantiles...espero te salga de p...madre el asuntillo de Haendel y no se remueva en la tumba...un abrazo con mucha suerte amigo.

22/12/06 10:51 a. m.  
Anonymous ipathia said...

A veces me asusta tu creatividad: eres capaz de escribir no ya la oda a la mota de polvo, sino una epístola al completo. No sabes cómo me alegra que redescubras los olores, pero cuidado, sin pasarse... has leído "El perfume".... Felices fiestas!!! por narices!.

22/12/06 10:55 a. m.  
Blogger Badanita said...

Ybris:

Wowwwww! Solo vine a darte mis buenos deseos de Navidad!
El mensaje que me dejaste en mi blog hizo que me emocionara MUCHO.
Gracias por tu calidez, seguis siendo INCREIBLE para mí.

Besos :)
Andy

22/12/06 11:37 a. m.  
Blogger Perséfone said...

QUe excelente y novedosa forma de describir esta recuperacion.
Claro que estás bien, y de pronto todo un nuevo mundo de sensaciones se abre para tí, con lo bueno y lo malo que pueda traer consigo ;).

Felices Fiestas!

22/12/06 2:45 p. m.  
Anonymous Eloísa said...

Todo era cuestión de paciencia hombre de poca fé ;-) :P
Me alegra el saber que en la lotería olfativa te has llevado el primer premio.
Paso por este, mi lugar de aprendizaje y recreo, para desearte unas muy felices fiestas y dejarte un par de sonoros besos en las mejillas.

22/12/06 8:04 p. m.  
Blogger Isolda Dosamantes said...

Felices fiestas, nos vemos en el 2007.

22/12/06 8:42 p. m.  
Blogger Uma -La rubia del Muelle- said...

Un alegròn la marcha de tu recuperaciòn, digo que hay dos maneras de contar los sucesos, que yo prefiero esta deliciosa forma, Ybris, sos un encanto.
Te dejo un gran abrazo que se pueda gozar con todos los sentidos.

23/12/06 4:23 a. m.  
Blogger manuel_h said...

pues me alegro de que todo vaya tan bien, porque hay olores que merecen la pena.

feliz año!!

un abrazo

23/12/06 10:37 p. m.  
Blogger ZenyZero said...

Para tener solamente cuatro sentidos
describes muy bien el quinto ajeno.
Quizá alguno te valga por dos, o más. Seguro.

Me alegro de tu mejoría. Eso sí que es un buen "reintegro". Gracias por contarlo.

Un abrazo.
Chuff!!

24/12/06 12:46 a. m.  
Blogger Sangre said...

...Hola amigo Ybris...es una agradable sorpresa saber que te encuentras mejor...espero que tu mejoría no cese de crecer...en este nuevo año que tenemos a las puertas...Buen relato...de anécdotas de sentidos...y recuerdos...si supieras...que delicia cuando recuerdas...gracias por existír apreciado amigo...un fuerte abrazo y Felices Fiestas, cerca de los que te Aman...y los que te admiramos...

24/12/06 12:56 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Por fín...cuasi todos los sentidos resueltos...me alegra saber que mejoras. Y que tu "ausencia" de olor fuera en momentos aliado.
Todo es aire pasajero...incluso aquel que nunca creiste que habitara en tus pulmones.
Ybris: que todas tus albas venideras sean igual de gratificantes como lo son tus relatos.
Mi brindis y mi abrazo.

OLimpia.

24/12/06 1:50 p. m.  
Anonymous Fernando said...

He seguido tu rastro y ya me he enterado que te quedó bien el asunto musical...me alegro, sé que tienes un cariño especial a esa actuación...un abrazo

24/12/06 2:01 p. m.  
Blogger calanda said...

Mmmm, me alegra mucho que estés mejor. Paso a dejarte un besote y mis mejores deseos para estas fechas y para los 365 dias que se aproximan, llena de ilusión los bolsillos que ya veras como los deseos se van cumpliendo. Un abrazo.

24/12/06 4:22 p. m.  
Blogger thirthe said...

andar sin olfato es estar un poco a la intemperie, hasta qué punto estaremos inmunizados contra ciertos olores??
pero bueno, ya lo has recuperado, me alegro, y a oler tocan!

felices turrones!

24/12/06 5:10 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

huele bien
sí.
¿quieres un pañuelo perfumado?
es que mis mocos no me dejan aprovecharlo.
huele a feliz navidad

24/12/06 8:02 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home