El Profesor (penúltimo)
Desde aquel momento, mi habilidad para evadirme era cada vez más depurada. Cada vez eran más audaces mis escapadas y más convincentes las actuaciones del profesor en mi ausencia. Ni siquiera Yolanda llegaba a sospechar nada cuando explicaba los movimientos de la corteza terrestre o los fundamentos de la tectónica de placas mientras yo preparaba un referendum sobre la conveniencia o no de trasladar la población marginal a los jardines de los grandes palacios, consulados y embajadas, en donde la exquisita vigilancia ya existente bastaría para impedir el tráfico de drogas y ls delincuencia.
La reverberación del sonido al volver iba en aumento. Era evidente que no guardaba proporción con la distancia de las paredes de la clase. Incluso un día lo propuse a mis alumnos como ejercicio cuando regresé de una escapada. No venía con buen sabor de boca, todo hay que decirlo. Había visto los efectos de un día en que todos los infractores de leyes, disposiciones, decretos, normas, etc. habían sido detenidos, juzgados y colocados en fila a las puertas del Penal de Soto del Real. La cola llegaba hasta
Llegada la primavera, mis escapadas eran casi rutinarias, de una perfección rayana en el virtuosismo. Con una rápida salida por la ventana abierta logré ver de un golpe el efecto sobre toda
Sí. Ajeno a la cuesta por la que rodaba, seguí con mis vuelos, sueños y escapadas. Los recuerdos difuminados se agolpan en mi mente. No podría enumerar más que unas pocas fugas de entre las que realicé durante la primavera: Cambié todos los nombres de EE.UU. por los de Cuba en varios artículos del Washington Post. Impuse como obligatorio el ugarítico para las encíclicas papales. Sustituí la publicidad de un día por poemas de "Trilce", de César Vallejo. Edité un formulario para que todos los partidos políticos lo rellenaran, lo repartieran a cada votante y se abstuvieran así de ulterior propaganda política. Logré emplear a todos los parados aumentando la ratio profesor/alumno hasta ½ y contratando médicos, jueces y policías para atender holgadamente todas las necesidades. Conseguí un éxito sin precedentes con una discoteca de canto gregoriano. Impuse una prueba obligatoria con aquella camisa mía a la que se le salió el bolígrafo en el bolsillo para todos los anuncios de detergentes. Concedí el Premio Nacional de Literatura a Ramiro González por su obra "Ostinato sobre no devo comer chicle hen clase, Kiloestrofo monorrimo de versos idénticos" y el Chamberí de Música a J.L.García. por su "Concierto para orquesta de pitos y solo de cartón grande"...
Las reverberaciones eran ya ecos decididos y la borrosidad de los bordes era clara diplopía. Comencé a sentir un preocupante efecto rebote al andar, cosa que no había ni imaginado desde los tiempos lejanos del "engañabaldosas", que poseía la rara habilidad de apuntar cuando andaba a un lugar del suelo y pisar luego diez centímetros más a la derecha. Pasaba de un sitio a otro, pero no notaba la sensación de equilibrio hasta unos momentos después. Era unas veces, como si yo me empujara y otras, como si yo fuera arrastrado. Desgraciadamente era ya demasiado tarde para renunciar a mis osadas actividades en el mundo de mis sueños desde arriba.
23 Comments:
Uyuyuy...que en el mundo hay demasiadas cosas que arreglar y te veo emborronao del tooo...
Buenos días Ybris, gracias por ese beso fresco que has dejado en mi cara.
Penúltimo capitulo de tu evasión, me gustaría que alguna vez nos encontrásemos en ese levitar de sueños...nada es imposible, quizás un día estemos sentados sobre una nube viendo como todo funciona celestialmente.
Un beso, dos besos…tres besos
Esta gaviota no quiere dejarnos solos!!! al final vamos a ser trío.
No podría competir contigo Vi, ni siquiera lo pretendo, pero de leerlo y quererlo no me quitas...
"us vull"
Este hombre da para tod@s...
Pues que sea trio con Gaviota, M.M.
Sé que sabríamos escaparnos y mirar hacia el mismo sitio.
Justo como acabamos de hacerlo ahora.
(Yo llevo ya en fuga más de cinco horas y casi dispongo de una hora más).
Maravillosas fugas en pos de utopías que muchos quisiéramos ver realizadas. Imagino contigo, pero la cola de infractores se me hace corta, sublime la discoteca (y añado: con DJ Bene). La bolita "bic"... y si se terciaba, hasta la tinta china!.
Profe: quiero un libro tuyo!.
Hola,Gracias por tus palabras,En el blog (verdadosa).
En mi pais hay much@s bloger-es,Pero mayoria son muy joven.Quiza porque es el unico sitio que pueden hablar,Aun asi muchos de ell@s han tenido problemas y terminaron en carcel.yo tambien tengo un blog en mi idioma(Persa)y tengo 49 años,Y esto es un poco raro.Encantada de conocerte.
Veo que casi se pelean por ti...esto de volar sin moverse trae según se ve muchas adeptas...un abrazo.
Saber evadirse de las vicisitudes de la vida es una gran virtud.
Besos mi querido Ybris.
Lástima que sea el penúltimo...
un abrazo llenop de mar.
¡Ybris, asegúrate de volver en ti, hombre! ¡No te vayas a quedar por ahí colgado!
Preocupada me dejas...
Leídos todos con avidez...querido amigo, también maestro de prosa, impaciente por leerte el último...tenía yo razón, aún por dentro eres joven, y oye con todo respeto querido Ybris...¡¡Como se te nota !!...un fuerte abrazo. Carlos
Un gran beso, aunque hoy no te lo has ganado...muac
Estamos aqui, fieles como cada amanecer.
Un beso
Feliz día Ybris...me voy ya a preparar la equipación de fútbol...
jajajaja ¿haré un buen post?...
Hoy al leerte, me doy cuenta de lo creativo actualmente que eres, que se para el tiempo en lo que se te puede leer.
Capitulando sacas todo tu talento.
Dejas de ser "vacío" como encabezado de tu blog. Eres intenso. A mi me transmites.
Supongo que esa es la cadena del sustento, la de seguir viniendo. Aunque sea de las penúltimas que te leen.
Eres carne de cañón para much@s por lo que veo...
Yo soy testigo sip.
Te beso.
Coblenza.
Genial Ybris, maravillada de tus escapadas fantásticas al mundo de los useños, lo terrible de eso es que una vez que lo hacés, ya no podés dejar de hacerlo!
Soy una adicta a eso :)
Besos y un lujo esta serie de relatos del profesor "escapado"
A parte de osado, te has convertido en un gran "escapista profesional". Supongo que ni las cadenas más recias pueden aprisionar a los sentidos del alma.
Una vez fui capaz de hacerlo, seguro que si me empeño, aún posea destreza suficiente, tendré que probrar...
Ya te contaré. Si vuelvo!!!
OLimpia.
Me encantan estas fantásticas escapadas tuyas, como las llenas y las conviertes en mucho más que una escapada, en un sueño construido :)
Mil besos
Hoy los sueños han ganado en arrojo y has decidido salir afuera para hacer lo que realmente está en tu mente (esa vocación de ideliasta y soñador, me encanta).
Un beso fuerte
brillante, impecable, una maravilla de relato, amigo.
un abrazo
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