6.5.09

De homeopatías o alopatías

Quienes escribimos habitualmente con sinceridad intentamos siempre que ésta jamás hiera, pero tampoco engañe. Por eso siempre he procurado que quedara claro en mi perfil tanto mi lado pacífico y humorístico como el rebelde y antidogmático. Y, desde luego, también que eso no viene de hace poco, sino de hace ya unos cuantos años. No es que uno se vaya a dedicar a estas alturas a hacer proselitismo de sus convicciones sino más bien a no ser forzado a mantener una forzada conversación por parte de quien no sabe a qué atenerse con respecto a su interlocutor.

Creo que hay algo innato, o, desde luego, muy temprano, en la tendencia a oponerse a que le empujen. Quizás por ello puedo recordar desde mi más tierna edad mi afición a dar la vuelta hasta a los cuentos e inventar el cuento de los tres lobitos y el cerdo feroz tanto como a rehacer las fábulas de Iriarte y Samaniego cambiando los estereotipos de animales hasta resaltar lo amable dentro de lo pretendidamente odioso.

No es de extrañar que ante la inmoderada y terca presión del franquismo nacional-católico, antidemócrata, antirepublicano, profascista y antijudeomasónico de los años cuarenta de mi infancia, bajo la capa de sumisión propia de la inconsciencia de entonces se fuera gestando un germen de rebeldía incontenible. Quizás fuera el contacto con compañeros de otras nacionalidades durante los años posteriores a la condena de Julián Grimau el detonante de esa rebeldía: la sorpresa en los ojos del ingenuo usamericano (¿pero es que vosotros no votáis?), la sordera aparente del alemán (¿Das dritte Reich? Yo de eso no sé nada.) la ignorancia súbita del idioma francés por parte del belga flamenco que siempre respondía en neerlandés cuando se le preguntaba en francés, la resistencia a hablar de fascismo del italiano o la convicción del australiano de que nuestro globo terráqueo estaba puesto del revés y que era el hemisferio sur el que tenía que mirar hacia arriba. Lo cierto es que de la convivencia con lo contrario iba surgiendo el gusto por compartir lo semejante.

La segunda mitad de los años sesenta se me vino encima con sus insufribles No-Dos (o nodos, como ya recoge el DRAE) de proyección obligatoria antes de todas las películas, sus noticiarios conectados siempre en todas las emisoras a Radio Nacional y la opresión constante de los principios inamovibles del “Glorioso Movimiento Nacional”. Hasta mi medroso corazón, ajeno a todos los extremismos, tuvo que refugiarse en los horribles pitidos de la interceptada Radio Pirenaica, en la onda corta de las radios extranjeras, en la música y libros clandestinos, en los artículos de “Triunfo” o en el humor rebelde de “La Codorniz”.

Pues sí, más me hizo de izquierdas aquella insoportable maquinaria de propaganda nacional que nos hacia “rojos” (y puedo asegurar que apaleables) a cuantos salíamos de clase a mediodía en la Facultad de Ciencias Económicas o charlábamos en grupos a la salida de los pabellones o dudábamos de la famosa “conspiración judeo-masónica” en que el franquismo compendiaba todas las oposiciones a su indiscutible prepotencia. Porque en el fondo no se trataba de ideas sino de crear falsas asociaciones para ensalzar las virtudes de lo indiscutible.

Ha pasado ya mucho tiempo desde aquello y las circunstancias han cambiado, afortunadamente. Hoy día es todo más sutil y la presión es a veces difícilmente detectable, pero aún existe a golpe de titulares que dan por supuesto probado lo indiscutible del sistema socioeconómico vigente, que sería lo normal,  mientras que los disidentes se constituyen en grupúsculos “antisistema”, extremistas o inadaptados.

Lo siento, uno ya no tiene remedio y no le conmueve la homeopatía y sus “similia similibis curantur” (lo semejante se cura con lo semejante) sino más la alopatía (y no sé si antipatía) con sus “contraria contrariis curantur” (lo contrario se cura con lo contrario). También seguramente de eso he aprendido a no empujar como a mí me empujaron.

Pero también a respetar mucho más de lo que a mí me respetaron.

28 Comments:

Blogger mangeles said...

Pues no tengo dudas de que Vd. amigo Ybris es una de las personas mas tolerante y democrática (además de culta) que he conocido, al menos, es lo que transmite (entre otras muchas cosas) en sus escritos y poemas.

Un beso

6/5/09 7:43 a. m.  
Blogger Enrique Sabaté said...

Amigo, siempre habrá quien nos quiera vender su visión de las cosas como única y absoluta verdad, y si discrepamos, -como hoy no nos puede mandar a la hoguera ni encarcelar-, al menos en esta pretendida Europa de las libertades, hará todo lo posible por cercenar de algún modo nuestras idéas. O si no, nos llamarán locos e intolerantes, o como se estila ahora, fundamentalistas relativos, lo que resulta en sí mismo una incoherencia. Lo relativo nunca es fundamental, puesto que duda de todo, hasta de su propia estructura ideológica.

Cada quién que viva en su propio corralito aunque sea un cuento de hadas, pero que no nos quieran integrar en ningún rebaño.

De nuevo, esto merece un brindis, aunque sea al Sol, por quienes quieren vivir a contracorriente y son incrédulos, porque aunque no particiepn del reino de sus cielos al menos verá con claridad como se le cae el Mundo encima.

Se me olvidaba, eres un tío grande.

Salud.

6/5/09 8:34 a. m.  
Blogger tequila said...

Como es lógico cada uno habla de su generación ;la que conoce; por vivida, y mira y escucha (si hay suerte) las anteriores, como una película en blanco y negro que a veces marca, comprende, pero no acaba de interiorizar.
Pertenezco a la generación de los drogados con anestesia. Nacimos entre algodones, sin apreciarlos por creerlos base misma, por no conocer otra situación. En la que el que consigue despertar y cuestionar es despreciado por desagradecido. Tenemos acceso a la información: cómo que manipulada?, gobiernos democráticos: sin alternativa dices?, estudios, trabajo, casa y vacaciones: pero qué más quieres?
Somos el resultado de la sutileza, del sustituir “empujados”, por “guiados”; “sociedad”, por “rebaño”; “calidad de vida” por “caprichos”. Los que convertimos el “Carpe diem” en ceguera justificativa de nuestro egoísmo y pasividad.
Las circunstancias han cambiado y con ellas los individuos que las viven. Sin embargo la falta de respeto sigue existiendo. Lo cual me hace pensar que no se trata de las circunstancias que envuelven a las personas, sino de éstas en si mismas.

(Me impresionó su entrada y esta vez sí quería comentar)
Saludos

6/5/09 8:39 a. m.  
Blogger Margot said...

En fin, querido Ybris, la sinceridad no conjuga bien con nuestros tiempos, tal vez con ninguno, sólo que en éste (por ser justo ahora, me digo) la conjura va de la mano a la impostura de formas y los engaños del fondo.

Y la sutileza del "no te muevas" para aquellos que no caben en la foto, o no quieren entrar, no deja de ser un "no te muevas que te arreo", la misma de siempre pero con otras formas, no más crueles pero sí igualmente tortuosas.

Y una ya no tiene remedio aunque me hiciera persona en otra época distinta a la tuya. La homeopatía tampoco es lo mío...

En otro orden de cosas, el otro día me acordé de ti, viendo el documental "Esta no es la vida privada de Javier Krahe"... te gustaría, si no lo has visto ya, claro. Un ejemplo de cordura, hablando de lo que hablamos, y por eso mismo desterrado.

Besos de cuervo ingenuo!

6/5/09 9:49 a. m.  
Blogger impersonem said...

ybris, magnífico texto, lo que dices y cómo lo dices me parece perfecto...así es.

Creo que en esto subyace una cierta técnica "conductista" por parte del poder para asentar o modificar conductas en beneficio de sus intereses y sus propósitos.

Abrazos.

6/5/09 10:07 a. m.  
Blogger Edu Solano Lumbreras said...

Y yo que cuando Franco murió tenía cuatro años, no supe bien qué hacer con la tendencia innata a oponerse a que le empujen, y en vez de rebelarme me dediqué a revelarme; hijo de Heiddeger (eso lo supe más tarde), viví siempre el asombro de la existencia.

Pero no sé por qué tu texto me hizo acordarme de los gordos sin amor. Que ahora sigue habiendo tiranos, aunque sean incorpóreos. Y también de los famélicos del Tercer Mundo (y del primero) porque siempre está tan mal repartida la suerte.

Y mi padre (al que tanto me recuerdas tantas veces) me hubiera mostrado un pasaje de Platón donde lo explica todo.

6/5/09 10:22 a. m.  
Blogger libertad said...

"Lo cierto es que de la convivencia con lo contrario iba surgiendo el gusto por compartir lo semejante"...y así ha sido a lo largo de mi vida

"Porque en el fondo no se trataba de ideas sino de crear falsas asociaciones para ensalzar las virtudes de lo indiscutible"...totalitarismo se llama a este, vestido del color que quieran vestirlo

"Lo siento, uno ya no tiene remedio y no le conmueve la homeopatía y sus “similia similibis curantur” (lo semejante se cura con lo semejante) sino más la alopatía (y no sé si antipatía) con sus “contraria contrariis curantur” (lo contrario se cura con lo contrario). También seguramente de eso he aprendido a no empujar como a mí me empujaron.
Pero también a respetar mucho más de lo que a mí me respetaron".

Sublime
Aprendiendo a ponerle palabras a mis propios pensamientos, porque tú sabes ponérselas perfectamente a los tuyos.

Un beso. Gracias

6/5/09 1:32 p. m.  
Blogger Cecy said...

Siempre el poder, va en esa linea recta a sus propios beneficios, sin importar los nuestros.

Me encanto el texto.
Mi querido Ybris.
Besos.

6/5/09 2:21 p. m.  
Blogger Carz said...

Ayer vi una película argentina del año 1984 "La historia oficial". En una de las escenas, una familia humilde está comiendo un asado y de repente el hijo mayor (casado) se enfada con su padre y con su hermano (viudo) porque siempre le están recriminando que tenga éxito. El padre (mayor incluso que tú, amigo Ybris) le dice medio en lágrimas que "en un momento donde todo se fue para el carajo, los únicos que subieron fueron los hijosdeputa". El hermano mayor le replica que "la guerra de España ya se acabó y que ellos la perdieron". El hermano menor dice entonces "que esta guerra que habéis ganado vosotros, la van a pagar los niños como los suyos (del viudo) que no van poder comer ni estudiar para reponer los dólares que ahora se han afanao". ¿Premonitorio? no, es sólo historia sin histeria, es no dejarse llevar por los supuestos "expertos" que tienen como misión robar todo lo que puedan y que, detrás de ellos, venga el diluvio, pero eso sí, ellos ya se han fabricado buenas arcas (y están repletas).
No sé quien dijo: "ya sé que vamos para viejos (o para pobres, o para la mierda), pero sin empujar".

Un abrazo.

6/5/09 3:54 p. m.  
Blogger Fermín Gámez said...

Lo difícil que tiene que haber sido aprender a no empujar como le empujaron a uno.
Sobre todo porque los que empujaron anteriormente, me temo, carecían de lo imprescindible para ser maestros, y ahí hablamos de nuevo de la tolerancia.

6/5/09 6:08 p. m.  
Blogger Fortunata said...

Me hiciste rcordar...el campus de la facultad y todas sus historias....y hablando de alopatias y homeopatias al final creo que la curación, está en uno mismo, de todos los ismos...
Besos

6/5/09 6:36 p. m.  
Blogger IndeLeble said...

Ybris primero resaltar que bien que expones tus pensamientos , siento admiración por ello , y despues si coincido en mucho pero el mundo no ha cambiado tanto si a injusticias se refiere o censuras , basta con mirar lo que pasa en el mal llamado "tercer mundo", o ver la imagen de un Berlusconi...Bueno da para mucho el tema .
Te dejo un gran beso amigo!!

6/5/09 7:34 p. m.  
Anonymous haideé said...

Pero Ybris, ¿todavía con resquemores? :)
No sé que te tocó vivir con el franquismo, no muy diferente, al menos a nivel de la calle, al mio. Eso si, a mi me tocaron religiosas, con bastante mala leche por cierto. De pequeñita mi ilusión era ir a la escuela. Al día siguente de entrar en el colegío ya no queria volver...
Me han querido poner el collarín y el bozal toda la vida, que yo recuerde (claro que no todo fue negro) y ¿sabes qué? que salí anarquista, jeje... a mi las dictaduras, de ningún color. Pero claro, tampoco la anarquía; en cuanto algo se convierte en dogma o ideología, se acabó.
Pero yo te puedo hablar del sufrimiento extremo, lo tengo repartido por algunas de mis entradas, sin extridencias, pero está y ¿sabes cuál fue siempre mi empeño? No convertirme en una persona llena de dolor y que a causa de ello los demás pagaran la inquina que sufrí.
Todo aquello de lo que hablas lo conozco y mucho más, pero siento disentir :) yo si pienso que lo similar cura a lo similar, pero claro, hablamos de cosas distintas ¿verdad? O quizá no... Otro quizá: Quizá si escucharamos más a Hipócrates ahora no estariamos hablando de esto, sino de como hacer para que todo fuera mejor, o ¿ya te has rendido?, ¿ya no está esa rebeldía?, ¿quizá porque el rebelde en realidad aún no ha descubierto cual es su verdadera lucha? De nuevo, yo no necesito la respuesta, sólo es una pregunta que tienes que responderte tú.
Un abrazo y un beso

6/5/09 10:09 p. m.  
Blogger Shandy said...

Capitán, se presenta la soldado Shandy ¿dónde hay que apuntarse? Yo me alisto a sus filas de palabras siempre que hable y argumente tan bien.
Ybris, nada de lo que cuentas me resulta desconocido. Nací y crecí en la reprimida, dogmática, intolerante y casposa España franquista, aunque empecé a enterarme de la misa y a rebelarme cuando moría el general. Recuerdo la historia de España que se estudiaba en el colegio, la manipulación que se hacía de ella, la imposición religiosa,la educación represora y castrante que se ejercía sobre hombres y mujeres, el sentimiento de vergüenza por hablar gallego, el clasismo, la bobaliconería y gazmoñería de la "Vetusta" decimonónica del XX. También recuerdo la propaganda del Nodo y al general inaugurando pantanos, cortando cintas y pescando salmones en el Pazo de Meirás. Y la Codorniz, y la censura:
En una portadas decía:
"Si bombín es igual a bombón
y cojín es igual a X
a mi me importa dos X
que me corten la edición"

Hoy es todo más sutil, sí. Pero las ideas más reaccionarias se agachan en las entretelas, en la derecha más retrograda y montaraz, en la COPE, en las declaraciones de los sectores más reaccionarios de la iglesia: martillos pilones!, en el miedo a criticar las declaraciones de un "infalible" Papa.
Y en hacernos creer que un sistema capitalista y ultraliberal puede seguir funcionando, que hay que privatizar para tener mejores servicios y más rentabilidad, que hay que flexibilizar los contratos de trabajo, hacer recortes sociales...
Por favor, no empujen...
Gracias Ybris, por refrescar memoria y recordarnos que la manipulación está ahí, agazapaza y sutil.

6/5/09 11:59 p. m.  
Blogger raindrop said...

Y hay quien se aprovecha de esa tendencia opositora y resistente que tenemos los seres humanos (¿de serie?) y van e inventan la psicología inversa... ;D
Intentan manejarnos tanto como les sea posible... La única seguridad para cada uno es tener siempre presente que en ese juego de acción-reacción, no nos beneficia para nada ser reactores, sino actores.

abrazos

7/5/09 1:54 a. m.  
Blogger Maitena said...

¿y todo para que, de que ha servido la rebeldía y la inconformidad?

Te leo y me siento plasmada en tus palabras, sin el latín claro, mis conocimientos y mi aprendizaje era paralelo al tuyo, mi rebeldía se fraguo en el tajo y allí el lenguaje no era tan fino.

Cada vez me hago menos preguntas y la rebeldía tengo que aguantarla muchos días entre los dientes para contenerla y que permanezca callada, a menudo me pregunto si no dedique demasiado tiempo en pensar en los demás y me olvide mi misma, pero en fin, seguro que sobrevivimos.

7/5/09 7:29 a. m.  
Blogger Margot said...

Sabía que lo ibas a disfrutar...

Qué extraño eso de la integridad, tanto loco suelto y a veces parece que no.

Qué tipo, mammma mía!

Cuervo ingenuo le saluda y se congratula de que ande disfrutándolo!

7/5/09 9:46 a. m.  
Blogger marea@ said...

Me gustan tus maneras tu forma de pensar... después de lo mucho que llevas vivido....

un abrazo amigo y gracias por compartirlas. Marea@

7/5/09 12:39 p. m.  
Blogger koffee said...

Algo que no acabo de comprender es cómo salimos tan respetuosos -que no cabestros- los que vivimos a una u otra edad aquellos tiempos, a pesar del garrote vil, o de los impactos de las balas de goma. Y seguimos apoyando la libertad de opinión, mientras otros se empeñan en tacharnos de raros, extremistas, locos o desfasados.
Pero no nos cambiarán, no a estas alturas.

Tu artículo mejor que nunca. Un abrazo!.

7/5/09 2:47 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

mándame un correo y te invito a un sitio secreto

(rené)

7/5/09 7:43 p. m.  
Blogger Sangre said...

Piensa el ladrón, que todos son de su condición...ergo, el que conspira es el que más piensa que puedan venír otros a conspirar contra lo conspirado...

Ya para mas abundamiento: la pescadilla que se muerde la cola...

Un saludo querido amigo.

7/5/09 9:37 p. m.  
Blogger Julián Nailes said...

Chapó :)

abrazoz

7/5/09 9:56 p. m.  
Anonymous laMima said...

No me extraña que pienses que la insufrible propaganda nacional te hizo aún más de izquierdas...ays.
Lo difícil, lo verdaderamente encomiable es comprobar que tienes la honestidad, de no empujar como a tí te empujaron. Si señor.

8/5/09 8:23 a. m.  
Anonymous laMima said...

No me extraña que pienses que la insufrible propaganda nacional te hizo aún más de izquierdas...ays.
Lo difícil, lo verdaderamente encomiable es comprobar que tienes la honestidad, de no empujar como a tí te empujaron. Si señor.

8/5/09 8:23 a. m.  
Blogger Antón Abad said...

¡Como me gustaría decir que somos almas gemelas!, sería una forma de elevarme varias capas en la atmósfera; pero en este caso, hay un paralelismo real que me satisface. Nunca entenderé cómo no se dan cuenta; cómo no perciben que la insistencia machacona, termina consiguiendo lo contrario de lo que pretende.
En nuestros días, se ha establecido la estúpida costumbre de duplicar los géneros en cada frase, con la supuesta intención de declarar que también existen los seres humanos de sexo femenino; han surgido así las "miembras", y propugnado la inauguración oficial de los "idiotos" desconocedores de la lengua castellana. Yo sé que hay mujeres entre los habitantes de las dos españas; ya lo intuía incluso, cuando no había una campaña que lo atestiguara. Hemos pasado del desprecio de los nacionalistas de entrepierna hacia las hembras, al "soboneo" sistemático de las "votantas". En RNE, hay un espacio magnífico dedicado a la música, su presentador se despide con la fórmula: "adiós y adiós", y uno supone que las normas de la casa, imponen la duplicación de género a sus locutores, y han topado con alguien que se niega a la estulticia con las armas que le quedan para defender su pan. Mi desprecio a la derecha es bastante conocido, por lo que espero no tener que justificarme; es entre los próximos donde el lugar donde quiero terciar, para que no cojamos los antiguos vicios de la verticalidad irracional.
Muchas gracias amigo mío, no sabe las toneladas de esperanza que me llevo de su huerta preclara.

8/5/09 8:33 a. m.  
Blogger irene said...

Me hiciste recordar aquellos tiempos, nodos, represión, miedos..., sinceramente, no los echo de menos, aunque digan que cualquier tiempo pasado fue mejor, ni siquiera por la edad.
Besos, Ybris.

10/5/09 2:10 p. m.  
Blogger manuel_h said...

no podía ser de otra manera!

11/5/09 12:30 a. m.  
Blogger Librería de Mujeres Canarias said...

Magnífico texto, admirado ybris. Tolerancia sin remilgos la tuya y solidez de opiniones fundamentadas. ¡Una maravilla!
Un abrazo

11/5/09 3:20 a. m.  

Publicar un comentario

<< Home